Requisitos generales (lo que todos te van a pedir)
- Cédula y certificado de votación vigente (¿no lo tienes? descárgalo aquí en 2 minutos).
- Ingresos demostrables: roles de pago si eres empleado, o RUC y declaraciones si trabajas por tu cuenta (guía del RUC aquí).
- Buen historial crediticio: las entidades revisan tu comportamiento de pago en el buró de crédito antes de aprobar.
- Capacidad de pago: como regla general, la cuota no debería superar el 30–40% de tu ingreso neto mensual.
Cómo comparar de verdad (no solo la tasa)
Dos créditos con la "misma tasa" pueden costarte distinto. Pregunta siempre por el costo total del crédito: seguros de desgravamen, comisiones y otros cargos que se suman a la cuota. Pide la tabla de amortización completa antes de firmar y compara el total a pagar, no solo la cuota mensual.
Las señales de alerta
Desconfía de "préstamos inmediatos sin requisitos" por redes sociales o WhatsApp: los prestamistas informales (chulco) cobran tasas ilegales y cobran con métodos peligrosos. Si una oferta no viene de una entidad regulada por la Superintendencia de Bancos o la SEPS (cooperativas), no es una opción — es un riesgo.
¿Cuánto me endeudo sin ahogarme?
Antes de pedir, calcula tu sueldo neto real con nuestra calculadora laboral y aplica la regla del 30–40%: si tu neto es $600, tu cuota máxima sana está entre $180 y $240. Endeudarse por encima de eso funciona en el papel, pero cualquier imprevisto te rompe el presupuesto.